Se acaba el mes de enero y con él mi mes dedicado a los conciertos "entre amigos" (umplugged, básicos, acústicos,...). A partir de mañana descansarán y dejaré de postear este tipo de canciones.

He pensado un largo tiempo sobre cual debería ser el broche final, la canción que resumiera estos conciertos donde el artista y el público permanecen todo el tiempo en "perfecta comunión". No la he encontrado. Está claro que muchas se van a quedar en el tintero. Aunque bien pensado, en este "mi blog" creo que para postear este tipo de canciones siempre

NOS SOBRAN LOS MOTIVOS - Joaquín Sabina

VERSION 1.0:

Les presento a mi abuelo bastardo.
A mi esposa soltera.
Al padrino que me apadrinó en la legión extranjera.
A mi hermano gemelo patrón de la merca ambulante.
A mi tío el marino que tuvo un sobrino cantante.
Al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha.
A mi chupa de cota de malla contra la desdicha.
Mariposas que cazan en sueños
los niños con granos,
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo
sin manos.
Me libre de los tontos por ciento de Trento
del business,
dando clases en una academia de cantos de cisne.
Heredé una botella de ron de un clochal moribundo.
Yo quería escribir la canción más hermosa
del mundo."

VERSION 1.1 (La más bonita)

"Este adiós no maquilla un hasta luego,
este nunca no esconde un ojalá,
estas cenizas no juegan con fuego
este ciego no mira para atrás.
Este notario firma lo que escribo,
esta letra no la protestaré,
ahórrate el acuse de recibo,
estas vísperas son las de después.
A este ruido tan huérfano de padre
no voy a permitir que taladre un corazón podrido de latir.
Este pez ya no muere por tu boca,
este loco se va con otra loca,
estos ojos ya no lloran más por ti"

Esta sala de espera sin esperanza,
estas pilas de un timbre que se secó,
esta mala ventura, esta contradanza,
este tráiler de mudanzas,
con los muebles del amor.

Esta campana herida en el campanario,
esta mitad partida por la mitad,
estos besos de Judas, este calvario,
este look de presidiario,
esta cura de humildad.

Este cambio de acera de tus caderas,
este payaso que ya no hace reír,
este arrabal sin grillos en primavera,
ni espaldas con cremallera,
ni anillos de presumir.

Este dulce de leche contaminado,
este perro andaluz sin domesticar,
este orgullo de principe destronado,
esta esquina del pecado,
esta ruina de Don Juan.

No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.

Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo.

Para decir "condios" a los dos
nos sobran los motivos.

Esta necesidad de necesitarte,
este llamarte sin quererte llamar,
este olvidarme del deber de olvidarte,
este lunes, este martes
y el miércoles que vendrá.

Esta lágrima de hombre de las cavernas,
esta horma del zapato de Barba Azul,
que poco rato dura la vida eterna
por el túnel de tus piernas
entre Córdoba y Maipú.

Esta guitarra húerfana y delirante,
con su terco knock knockin' on heaven's door,
estos dedos que dejan caer un guante,
delicado y transhumante,
a los pies de un trovador.

Este Land Rover aparcado en tu puerta,
la rueca de Penélope en el Luna Park,
este sueño que sueña que se despierta,
esta caracola muerta
sin la gramola del mar.

No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.

Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo.

Para decir "condios" a los dos
nos sobran los motivos.

P.D.:

En este caso el "Adiós" maquilla un "hasta luego"