07:15 A.M. Suena tu odiado despertador y de un salto lo maldices y lo apagas. Una ducha casi fría para ver si te despiertas, pones el café, te vistes y haces la cama. Preparas con prisas la bolsa de la comida mientras esperas que de una maldita vez acabe de subir el café. Un poco de azúcar (los tragos peores pasan mejor endulzándolos) y si tienes tiempo ojeas las noticias de internet.
07:45 A.M. Casi tembloroso y con miedo miras que tras el pasillo tu casa queda vacía para todo el día, un último retoque frente al espejo (estás horrible y esas ojeras ¿cuándo han salido?) y afrontas la cruda realidad. Es tu primer día de trabajo y todo comienza otra vez. Al cerrar la puerta y antes de salir a la calle sólo deseas que el tiempo corra deprisa y que por fin este maldito día acabe.
Otra mañana despierto
Tengo más sueño que frío
Sabor a cama vacía
Y apenas ha amanecido
Otro tirar “pa’lante”
Ya sabes lo que digo
Otra vez llegaré tarde a currar
Si ahora no me doy brillo
Las siete y cuarto el zumo estaba amargo
Igual que las noticias de la radio
Doy dos caladas al último cigarro y ya...
Que se rompa la barrera del sonido
Y que no se escuche nada
Porque sobran las palabras que decirnos
Otra mañana en el metro
Que me he cruzado contigo
Que son demonios tus ojos de fuego
Cuando se clavan en los míos
Y este vagón de sombras sigue y sigue su camino
Hasta el puente de Vallecas tú
Yo hasta Cuatro Caminos
Que se rompa la barrera del sonido
Y que no se escuche nada
Porque sobran las palabras que decirnos
Que se rompa la barrera del sonido
De este lunes de resaca
Y que reine al fin la calma
Que nunca he tenido
Que se rompa la barrera del sonido.
Las siete y cuarto el zumo estaba amargo
Igual que las noticias de la radio
Doy dos caladas al último cigarro y ya...
Que se rompa la barrera del sonido
Y que no se escuche nada
Porque sobran las palabras que decirnos
Que se rompa la barrera del sonido
De este lunes de resaca
Y que reine al fin la calma
Que nunca he tenido
Que se rompa la barrera del sonido.

